“No puedo comprarlo” invoca la tristeza. El desconsuelo que conduce a la desesperanza y, a menudo, a la depresión. “¿Cómo puedo comprarlo?” te abre a las posibilidades, la emoción y los sueños.
Padre Rico, Padre Pobre
Tomado de: “Lo mejor de Padre Rico, Secretos para el éxito” de Robert T. Kiyosaki con Sharon L. Lechter, C.P.A.
